martes, 21 de noviembre de 2017

CRAPSTON VILLAS, o hacer del mal gusto algo entretenido

Hace unos días, el bueno de Frunobulax me picaba inocentemente con un mensaje de Facebook en el que me preguntaba si había visto al completo la serie Crapston Villas, compartiendo en el mismo el capítulo primero doblado al español.
Hasta ese momento solo había visto de ella algún vídeo suelto por YouTube, y no le acababa de encontrar la gracia. Pero tener todos los capítulos online -aunque con una calidad un poco pobre, todo hay que decirlo-, suponía una buena ocasión para darle una segunda oportunidad. Pues bien, puedo decir que me he pimplado en pocos días los 20 capítulos de sus dos temporadas, y me ha gustado tanto que me han sabido a poco.



Este show, una sátira de la vida un barrio marginal de Londres, en concreto en el apartamento de edificios Crapston Villas situado en el código postal ficticio SE69, fue producido y emitido a mediados de los noventa por Channel 4, una de de las pocas cadenas del mundo mundial en apostar de manera plena por la animación para adultos. De hecho, fueron también los que dieron uno de los empujones definitivos a Aardman al encargarles las Conversation Pieces.

En la versión original, los personajes toman prestadas las voces de actores y comediantes famosos de la televisión británica, tales como Jane Horrocks, John Thomson, Alistair McGowan, Morwenna Banks, Felix Dexter, Lesley Sharp, Liz Smith y Alison Steadman.

En cuanto a la animación, propiamente dicha, fue realizada por Splitting Image Productions, empresa creada para facturar la también subversiva y mucho más trascendental serie de guiñoles grotescos Splitting Image -que seguro que alguno de los que lee esto recuerda incluso los homólogos que el Canal + trajo a España de los noventa en el espacio llamado Las noticias del guiñol-. El caso es que Splitting Image Prod. influyó también sobremanera en el bizarro diseño de personajes, destacando sus cabezas y bocas enormes que resultan ser, a la larga, un acierto interpretativo.
La animación es alocada en todo momento, pero con todo resulta creíble y agradable a la vista. No tanto el contenido propio de la serie, donde es raro el capítulo en el que uno de los protagonistas no vomite, sude a chorros o le salga espuma por la boca (en uno de los episodios una pareja incluso llega a degustar, por accidente, un repulsivo vómito de gato). He de reconocer que el enfrentarme a la serie me costó al principio, pues es una enorme oda a lo escatológico, lo purulento, lo zafio y lo rancio, pero una vez que entras en el juego, y empiezas a encariñarte con alguno de los personajes, la cosa mejora bastante.

Eso sí, antes de verla es inevitable lavarse a fondo el cerebro para quitarse de encima toda la moralina políticamente correcta que nos constriñe estos días. Lo más burdo del ser humano como el maltrato verbal, los estereotipos, el racismo, los vicios, etc... forman parte esencial del ADN de la serie. Y todo ello surge, curiosamente, de una de las mentes creativas de Peppa Pig: Sarah Ann Kennedy.
Si rascamos en la superficie del show encontraremos a personajes femeninos más interesantes que sus homólogos masculinos. Además las reacciones de las mujeres en la serie son extremas y alocadas, lo que supone una novedad importante en cuanto al papel de los roles de la mujer en un terreno animado donde, comúnmente, son el contrapunto racional al absurdo de los personajes masculinos: Lois vs Peter (Padre de familia), Marge vs Homer (Los Simpsons), Muriel vs Thurgood (The Pj's), Wilma vs Pedro (Los Picapiedra)... Un interesante punto de vista en el que ahonda la propia Kennedy en un artículo del blog Animation Studies.

La serie termina de una forma abrupta, sin culminar ninguna de las muchas tramas que deja abiertas (tantas como personajes hay en el show), lo que da a entender que la cancelación de la serie fue una decisión tomada bastante a las bravas.

En formato doméstico, en el Reino Unido salieron tres DVDs que incluyen la totalidad de episodios y en Estados Unidos también salió en DVD la primera temporada, que fue distribuida nada menos que por Troma Entertainment. No me extraña nada que los padres de Toxie fueran fans de la serie.

lunes, 20 de noviembre de 2017

LEGO ADVENTURES IN THE CITY (Rogier Wieland, Holanda, 2015)

Los cortometrajes de animación stop-motion realizados con piezas de Lego me pirran. Aclaro, solo me flipan los cortos de piezas de Lego animados con cierta profesionalidad, porque se ve cada cosa por YouTube que es para arrancarse los ojos... El caso es que entre el vasto océano de cortos amateurs de niños, adolencentes y adultos (Adult Fans Of Lego -AFOL- en jerga leguística), se pueden encontrar algunas joyas de la animación que miran a los ojos a otros cortos realizados mediante dibujos animados, puppets o recortables.

Una selección de los diez cortometrajes protagonizados por las "dichosas" piezas de Lego que considero imprescindibles la dejé por escrito, en papel, en el número 5 del fanzine Puppets & Clay; número que tenía como tema central este submundo de los brickfilms. Y digo dichosas con amor y odio al mismo tiempo, pues ayer estuve jugando con mi hijo y una p___ pieza acabó siendo pisada por mis pies descalzos... El caso es que el doloroso incidente hizo que pasara toda mi vida por delante y que recordara el cortometraje Lego Adventures in the City, que no solo incluí en mencionada lista sino que también fue seleccionado en la segunda edición del Stop Motion Barcelona SFF.


jueves, 16 de noviembre de 2017

CLAYFIGHTER, plastilina en la Super Nintendo

El número 16 de la mítica y longeva revista Nintendo Acción llegaba en 1993 con una portada flipante, en la que una especie de simio estiraba hasta el absurdo a un rival amarillento al que se le salían los ojos de las órbitas. Se trataba del videojuego ClayFighter, que prometía "revolucionar los juegos de lucha".
En pleno apogeo con Sega por la supremacía consolera, Nintendo llenaba la revista con propaganda del tipo "La superioridad está en Nintendo, lo demás son palabras" y apostaba por juegos que solo podían ser jugados en su consola. Tal es el caso de ClayFighter, que fue desarrollado por Interplay para la empresa de Mario -aunque un año después acabó también entrando en el catálogo de la gobernada por Sonic- aplicando la "novedosa" técnica de la Claymation. Novedosa, como dice el artículo, más que nada en la aplicación al terreno del videojuego, pues claymation se llevaba usando en el cine desde la época de Segundo de Chomón.

Traigo hoy un escaneo del artículo principal sobre el videojuego aparecido en la mencionada revista, donde encontraréis una estupendas fotos de detrás de las cámaras. 
El videojuego fue de un éxito tal que en 1995 salió su segunda parte ClayFighter 2: Judgment Clay, en claro guiño a la secuela de Terminator, y en 1997 llegaría para Nintendo64 su tercera y última entrega ClayFighter 63⅓, dando ahora golpecitos cómplices con el codo a la saga cinematográfica Agárralo como puedas.

miércoles, 15 de noviembre de 2017

PASAJES PERDIDOS DE LA HISTORIA DEL STOP-MOTION

Realizado por Pedro Toro para el número 1 del fanzine Puppets & Clay.

martes, 14 de noviembre de 2017

EL BOSQUE DE HAQUIVAQUI (Rasmus A. Sivertsen, Noruega, 2016)

El pasado domingo el equipo completo de Puppets & Clay acudimos a la Cineteca de Matadero de Madrid dado que ponían en pantalla grande y por primera vez por estas tierras la película noruega Dyrene i Hakkebakkeskogen, que se ha traducido por el más pronunciable El bosque de Haquivaqui. Todo gracias a Mi Primer Festival de Cine, que desde el sábado 11 y hasta el domingo 26 (de noviembre) nos trae a la capital cantidad de películas en formato largometraje y cortometraje de más de una veintena de países.

El bosque de Haquivaqui es un buen lugar dónde vivir, pero los animales pequeños están angustiados, vigilando que los más grandes no se los coman. Claus, el ratón travieso, y sus amigos le temen al zorro Marvin y a otros depredadores. Aunque lo que colma la paciencia es que un buen día el erizo Horacio intenta zamparse a la abuela ratón. Entonces es cuando Morten, el ratoncillo más sensato, llega a la conclusión de que ha llegado el momento de redactar una nueva ley para el bosque. A partir de ahora todos los habitantes del bosque serán amigos y nadie podrá comerse a los demás. Pero Marvin el zorro sigue hambriento…
La cinta es esta dirigida por Rasmus A. Sivertsen cuyo vistazo a su ficha en Filmaffinity hace elucubrar que se trata del gran propulsor del cine de animación de temática infantil de Noruega. Sus primeros trabajos fueron realizados enteramente en CGI, pero desde hace menos de un lustro y haciendo equipo con el estudio noruego especializado en stop-motion, Qvisten Animation, ha estrenado en aquel país tres largometrajes (y otro más está actualmente en plena producción).

Por mi parte, y gracias al animador madrileño Manuel Rubio pude hacerme en DVD con la primera de las incursiones de Sivertsen en la animación fotograma a fotograma: Solan og Ludvig: Jul i Flåklypa (2013), que suponía la vuelta a la palestra de los personajes más emblemáticos del gran clásico del cine de animación noruego Flåklypa Grand Prix (Grand Prix en la montaña de los inventos, Ivo Caprino, 1975). Por lo que ya conocía el nivel de gran calidad que infundía Qvisten a sus trabajos.

Pero con El bosque de Haquivaqui nos han dejado locos, tanto a mí y como al resto del equipo de este blog (incluido un implacable crítico cinematográfico de 34 meses de edad).

El detalle de los personajes, la perfecta animación y timming en los movimientos, amén de esa luminosidad bellísima, hacen de este largometraje uno de los más adecuados para la infancia de cuantos hemos podido ver en los últimos meses. Además las canciones ayudan mucho a meterse dentro de la vecindad de Haquivaqui -en gran parte gracias al buen trabajo de doblaje de la distribuidora Pack Magic.

Para mí ha sido como volver a ser el más idealizado espectáculo de Cortilandia, sin tener que sufrir ningún tipo de publicidad subliminal de hiperconsumismo navideño. Toda una grata sorpresa.

lunes, 13 de noviembre de 2017

ANIMANDO LO IMPOSIBLE, LOS ORÍGENES DE LA ANIMACIÓN STOP-MOTION (1899-1945)

Pasada la marabunta del pasado finde en el GRAF de Madrid, donde estuve compartiendo stand con un buen puñado de compañeros fanzinerosos de la talla de Dramáticas Aventuras o Libritos Jenkins, toca levantarse y promocionar Animando lo imposible, los orígenes de la animación stop-motion (1899-1945).
¿Y eso qué es lo que es?

No es más que mi siguiente ensayo sobre cine de animación realizado mediante la centenaria (y para muchos difunta; no para quien escribe como bien sabéis) técnica de animación stop-motion, que me edita, de nuevo, Diábolo con portadas en cartón gordaco y tropecientas fotos a color y blanco y negro (más de 650 si mis cuentas no me fallan).

El texto recoge todo lo que he podido averiguar sobre los orígenes de la stop-motion, desde la descomposición de la imagen en movimiento en una serie de imágenes fijas ligeramente diferentes entre sí -piedra angular sobre la que se apoyan juguetes victorianos para niños adinerados como el zootropo o el praxinoscopio-, hasta el final de la segunda guerra mundial -por acotarlo en algún punto, y ese desde luego que este lo podemos considerar como determinante para la historia de la humanidad, el cine, y, por ende, la animación.
Me puse seriamente a escribir el texto y a investigar sobre el asunto cuando terminé ¡Bien hecho, Gromit! Cuarenta años de Aardman Animations, pues era una etapa temporal que no conocía muy en profundidad y me apetecía pegarme la panzada enciclopédica y indianajonesca de revisar cientos de libros, acudir a la Filmoteca, hablar con descendientes de los añejos realizadores, etc... y Diábolo estaba ahí con la promesa de verlo publicado cuando lo acabase.

Pero lo cierto es que ya había realizado algunos trabajos de investigación de esta época antes de ponerme seriamente con este ensayo.

El cine de animación fotograma a fotograma realizado en nuestro país siempre me ha interesado, y si es el realizado por nuestros abuelos pues mucho más. Cada vez que he tenido un rato me he puesto un cortometraje de Segundo de Chomón, el gran pionero español (¿acaso la Academia de Cine no debería dar los Premios Segundo de Chomón en vez de los Goya?, ahí lo dejo), pues su puesta en escena, su gracia y, sobre todo, sus delicadas animaciones de objetos de grandes dimensiones o pequeños muñecajos, suponen todo un deleite para mis modernos y miopes ojos.

Esa senda española me llevó a toparme, hace varios años, con el libro El cine de Adolfo Aznar, huellas de una ausencia (Javier Hernández Ruiz y Pablo Pérez Rubio, 2000), que desgranaba la filmografía de este cineasta de La Almunia de Doña Godina (Teruel), incluido su cortometraje de muñecos en stop-motion Pipo y Pipa en Busca de Cocolín (1936). En este film realizado en la Segunda República y eliminado de la faz de la Tierra por las tropas franquistas -el muñeco protagonista tenía un gorro de papel confeccionado con un diario republicano- colaboró el animador onubense afincado en Madrid Salvador Gijón.

Me interesé por este animador y busqué su nombre en la versión española del Cartoons de Bendazzi. En el capítulo sobre el cine de animación realizado en España, el estudioso Emilio de la Rosa indicaba que Salvador Gijón había realizado películas de muñecos desde los años treinta hasta los sesenta. Con los títulos que De la Rosa mencionaba y el nombre de Salvador Gijón, me fui a la Filmoteca Nacional y pregunté por esas obras.
Ante mi sorpresa, estaban todas ellas y algunas más de este cuasi-desconocido cineasta. Así que en varias sesiones de visionado me devoré la totalidad, apuntando duración, sinopsis, curiosidades y los nombres de los colaboradores. Rosa María Gijón aparecía muy a menudo y dado el apellido, o era su hermana o su hija, así que tiré de páginas blancas y empecé a llamar, sin fortuna, a todas las mujeres madrileñas con ese nombre. Hice también una búsqueda por Facebook y di con unas cuantas personas que tenían el mismo nombre; pero tampoco tuve suerte por esa vía. Hasta que un buen día me topé con un blog que hacía referencia a una pintora madrileña con ese nombre; con la potra que incluía el email de contacto.

Correo electrónico. Espera. Y ¡bingo! Rosa María me contestaba para decirme que sí, que ella era la hija del cineasta Salvador Gijón y que si gustaba podíamos quedar para charlar sobre ese periodo de su vida.

Salvador Gijón: cortometrajes en VHS, fotos de detrás de las cámaras, ojos de sus muñecos, etc... 
Desde entonces he realizado tres visitas a su casa. En la última de ellas ya estaba inmerso en el libro al que hace referencia esta entrada, así que le pedía a Rosa María las fotos, totalmente inéditas, que  vais a poder ver en el mismo.

Es solo una anécdota detrás del ensayo, pero hay muchas más, casi tantas como cineastas y animadores se mencionan en él. Un amplio listado de maestros, agrupados por subtécnicas de la animación stop-motion (animación en plastilina, cut-out, puppet animation, etc...), que dio como resultado el índice que os comparto a continuación:

Prólogo de Barry Purves
Introducción: Un porqué para todo esto

1. LA SUSTITUCIÓN
            DEL TEATRO GRIEGO AL CINEMATÓGRAFO
            GEORGES MÉLIÈS Y LOS PRIMEROS USOS DE LA SUSTITUCIÓN

2. PIONEROS DEL PASO DE MANIVELA
            LAS CONTROVERTIDAS CERILLAS DE MELBOURNE-COOPER
            UN HOTEL ENCANTADO REGENTADO POR BLACKTON Y SMITH
            ÉMILE COHL, EL PADRE DE LA ANIMACIÓN EUROPEA
            LA GUERRA Y EL SUEÑO DE CHOMÓN
            EL BALLET ANIMADO DE ALEXANDER SHIRYAEV

3. TROCITOS DE CARTULINA
            ARMSTRONG Y KATO-KISZLY, LAS PRIMERAS TIJERAS
            LAS SILUETAS FANTASIOSAS DE LOS BRAY-GILBERT STUDIOS
            QUIRINO CRISTIANI. EL HOMBRE QUE RECHAZÓ A DISNEY
            LAS SOMBRAS DANZANTES DE LOTTE REINIGER
            TONY SARG, EL PUPPET MASTER AMERICANO
            NOBURŌ ŌFUJI. EL NINJA DE LOS RECORTABLES

4. RAREZA ANIMADAS I: LAS REBANADAS DE CERA DE FISCHINGER

5. LA ANIMACIÓN EN PLASTILINA  
MANCHANDO EL CINEMATÓGRAFO DE PLASTILINA
DAYTON Y MAY. LAS PLASTIANIMADORAS DE ANTAÑO
JOSEPH SUNN Y LA MUD ANIMATION
DESDE FRANCIA LLEGARON LOS COLORES

6. RAREZAS ANIMADAS II: LOS ALFILERES DE ALEXEÏEFF Y PARKER 

7. MUÑECOS VIVIENTES
LOS CORTOMETRAJES DE MOTOY Y KINEX
VESTIGIOS ANIMADOS DE LA ESPAÑA REPUBLICANA
ALEMANIA BAJO LA ESVÁSTICA: EL CINE DE LOS HERMANOS DIEHL
TÝRLOVÁ Y DODAL, LOS INICIADORES DE LA STOP-MOTION CHECA
CARICATURIZANDO A HITLER. EL ARTE DE LOU BUNIN
LOS PUPPETOONS DE GEORGE PAL

8. RAREZAS ANIMADAS III: LAS TUERCAS DIMINUTAS DE FRANK GOLDMAN

9. HUMANOS REALES Y CRIATURAS ANIMADAS
NO SOLO DE INSECTOS VIVÍA STAREWITCH
CHARLEY BOWERS, SLAPTICK ANIMADO
WILLIS O’BRIEN. LA STOP-MOTION LLEGA A LAS SUPERPRODUCCIONES
MATRIOSKAS ANIMADAS. LA STOP-MOTION DE PTUSHKO
SESIÓN CONTINUA DE STOP-MOTION Y HUMANOS

Epílogo: Lo que vendría después
Índice onomástico
Bibliografía
El Autor
Animando lo imposible, los orígenes de la animación stop-motion (1899-1945) será un tochazo de 312 páginas que podréis sostener en vuestras manos a partir del 30 de noviembre; aunque los más impacientes ya pueden hacer su reserva en las siguientes librerías:

viernes, 10 de noviembre de 2017

Will Vinton's Claymation: Teenage Mutant Ninja Turtles

Raphael fue vendido en 2009 por 500 $
Hace unos días escribía acerca de un largometraje documental que Marq Evans estaba dirigiendo sobre la figura de Will Vinton, el padre de la claymation. Esta noche, in extremis, ha logrado el objetivo económico que se había autoimpuesto en kickstarter y pronto ese documental -que no pienso perderme por nada del mundo- será una realidad.

Mientras eso pasa voy a dedicarme a indagar a fondo sobre la animación en plastilina americana, que siempre me ha llamado poderosamente la atención. Desde los trabajos de Art Clokey (soy un gran fan de Gumby) a las locuras psicodélicas de Bruce Bickford (de quien ya os recomendé hace tiempo el docu Monster Road); parándome en detalle en la inabarcable producción de Will Vinton -sobre todo en el terreno publicitario, cuya aportación a la televisión estadounidense fue inmensa entre las décadas de los ochenta y los noventa.

Hoy me paro en el raro anuncio de unos extraños snacks con sabor a pizza protagonizado por las mayores fans de este plato italiano, las Tortugas Ninja. No tengo ni idea de si estos Pizza Crunchabungas funcionaron en las tiendas de chuches de las barriadas yankis, pero yo desde luego que hubiera comprado alguna bolsa para probarla. Lo mismo tenían parte de la sustancia radioactiva que convirtió a los quelonios en seres hipermusculados con infinita destreza en las artes marciales.



Esta versión en plastilina gustó incluso a los creadores de las propias tortugas, Kevin Eastman y Peter Laird, quienes llegaron a encargar a Winton que les hiciera una réplica de los cuatro adolescentes ninja. El resultado fue el siguiente: 

jueves, 9 de noviembre de 2017

Ingeniosa manera de conseguir que el puppet no se mueva del set

Chiste gráfico aparecido en el número 28 de la segunda versión de la revista de efectos especiales americana CINEMAGIC, de 1985. Firma un tal Murad, a quien no logro fichar a través de internet.

miércoles, 8 de noviembre de 2017

EARLY MAN: TRAILER Y POSTER DE EEUU

El esperado largometraje de Nick Park, Early Man, estrena nuevo trailer y poster promocional para Estados Unidos. Lionsgate será quien distribuya la película por aquellas tierras, siendo la fecha de estreno el 16 de febrero de 2018 (26 de enero en el Reino Unido; y en España no hay todavía nada oficial, pero en Alemania el film no llegará hasta finales de abril).


Los seguidores del cine de Ray Harryhausen habrán encontrado algo muy familiar: un par de dinosaurios totalmente inspirados en los que protagonizaban, junto a Rachel Welch, el film One Million Year B.C. (Hace un millón de años, Don Chaffey, 1966). Un homenaje cojonudo.

martes, 7 de noviembre de 2017

Sparks – Edith Piaf (Said It Better Than Me) + Entrevista a J. Wallace


A finales del mes de agosto el grupo de Los Ángeles Sparks estrenó el vídeo musical de su canción Edith Piaf (Said It Better Than Me), que me dejó alucinado por el trabajo visual que su director, el inglés Joseph Wallace -cuya obra más famosa es el cortometraje nominado al BAFTA galés The Man Who Was Afraid of Falling-, había conseguido imprimir a la delicada melodía. Esa atmósfera mágica, de luces oscuras, personajes de facciones angulosas y olor a croissant me hizo que rápidamente me pusiera en contacto con Wallace para preguntarle acerca de este trabajo. 



Tras semanas y semanas de lío, de uno y otro, por fin ven la luz la pequeña entrevista a Wallace y el brillante material audiovisual de este videoclip .

¿Cómo te viste involucrado en este proyecto?

Fui informado por medio de Carpel, la compañía de producción que me representa, y entonces envié mi propuesta conceptual que básicamente jugaba con el significado de la canción y lo letra, para crear una metáfora visual. Afronté la pieza musical como si las imágenes fueran las que compusieran la música, para que no fueran una representación directa de la letra sino una traducción de la misma. Ron y Russel, los hermanos que componen la banda Sparks, se sintieron atraídos por la interpretación que di a la canción a la que añadieron la idea de situarla en un París melancólico de los años treinta.

¿Cuál fue la mejor parte del proceso de creación de este vídeo?

Me encantó poder trabajar con un equipo de artistas para crear el vídeo. Solo dos de nosotros trabajamos en él a tiempo completo, pero otra gente fue yendo y viniendo a la producción a medida que era necesario, aunque lo hicimos en bastante poco tiempo. Completamos todo el vídeo, desde la concepción hasta la entrega, en seis semanas. Una de las partes que más actividad generó fue la creación de los escenarios, dado que la pieza se compone de una gran cantidad de localizaciones, tanto de las calles parisinas como del teatro y el café. Todos ellos fueron creados desde cero a partir de una mezcla de madera, cartón, plástico y papel. 
¿Conocías a la banda o supuso un descubrimiento musical? 

Durante años he escuchado algunas de las canciones de Sparks. Ellos llevan creando música desde principios de los setenta y han producido veintitrés álbumes de estudio, así que tiene un catálogo enorme. Como Ron y Russel aparecen en el vídeo, en versión puppet claro está, tuve que meterme de lleno en la tarea de conocer a fondo su imagen y su forma de ser, así que escuché su música y vi sus vídeos musicales todo lo que pude para hacer coherente su traslado a la animación.

¿En estos momentos estás trabajando en otros proyectos relacionados con la animación stop-motion? 

Pues estoy involucrado en tres proyectos de animación, todos ellos realizados mediante stop-motion y que se encuentran en diferentes fases de desarrollo. Mi nuevo cortometraje Salvation Has No Name, que he estado desarrollando de forma intermitente a lo largo de este año, ganó en mayo el concurso de proyectos de Foro de Animación de Visegrad. Por desgracia no hay apoyos económicos a la animación en el Reino Unido, así que es difícil iniciar una producción aquí... ¡Aunque ya estamos cerca de terminar esta! Además estoy iniciando nuevos proyectos con Sparks que saldrán el año que viene y de los que espero poder dar noticias pronto.


----------------INTERVIEW IN ENGLISH-----------------

How did you became involved with this project? 

The brief came through Cardel, the production company who represent me, and I pitched my concept which played on the meaning of the song and the imagery in the lyrics to create a visual metaphor. I approached the piece as if the images were scoring the music, so they’re not a direct representation of the lyrics but more of a translation. Ron and Russell, the brothers from Sparks, felt drawn to my interpretation of the song and the proposed world of a melancholic 1930s Paris.

What was the best thing in the making of this video?

It was great to work with a team of artists to create the video. There were only two of us full time but I had a few other people coming in and out during the process which was necessary as it was such a such a short turn around for the piece. We made the whole video, from concept to completion, in six weeks. One of the main areas of activity was creating all of the sets as there are a lot of locations in the piece, from the Parisian streets to the theatre and the café. All of these had to be created from scratch from a mix of wood, cardboard, plastic and paper.
Did you know the band or were they a new discovery? 

I knew a handful of Sparks’ songs from over the years. They have been going since the early seventies and have produced twenty three studio albums so there is a huge back catalogue. As Ron and Russell appear in the video, in puppet form, I was keen to research their image and character so I listened to a lot of their music and watched a lot of their music videos to inform the animation. 

Are you working now on another stop-motion project? 

I’m working on three projects at the moment which are all stop motion films and all in different stages of development. My new short film Salvation Has No Name, which I’ve been developing on and off this year, won the pitching competition at the Visegrad Animation Forum in May. Sadly there are no animation funds in the UK so it’s difficult to start production but we are getting closer. I’m also developing something new with Sparks so hopefully there will be more news on that I can share next year.
CREDITS

Song written, performed and produced by Ron and Russell Mael, Sparks 
Direction, design, story, cinematography, edit: Joseph Wallace 
Animation: Joseph Wallace, Roos Mattaar, Aiden Whittam 
Puppets: Roos Mattaar, Joseph Wallace 
Sets: Aiden Whittam, Katrina Hood, Heather Colbert, Joseph Wallace, Roos Mattaar, Mary Murphy 
Retouching: Milán Kopasz 
Producers: Carla Mooney, Delwyn Mooney 
Production Company: Cardel

viernes, 3 de noviembre de 2017

ERES UNA CACA, la webserie feminista de Lula Gómez

Hace un par de semanas la realizadora independiente Lula Gómez estrenó una apuesta divertida y bastante loca (entiéndase como molona) de lucha contra el machismo: Eres una caca. Es decir, una serie protagonizada por cacas en plastilina que dicen frases cuñadas relacionadas con el feminismo; que en apariencia recuerda al recomendable y adorable mediometraje surcoreano Doggy Poo (sobre el que escribí allá por los inicios de este espacio virtual), pero que en su interior alberga un mensaje muy profundo.
Las miles de visualizaciones de la primera entrega de esta producción de bajísimo coste (Lula dirige, produce, edita, anima, modela, pone las voces e, incluso, difunde), ha motivado que su creadora siga creando pequeñas y directas pildoritas de machismo en boca de cacas, que es muy probable que podamos encajar en las de algún conocido o, lo siento por ti, en nosotros mismos.

Aprovecho que tengo a Lula de contacto en facebook para hacerle unas cuantas preguntas y saber un poco más de Eres una caca:

¿Qué es lo mejor que te ha pasado desde que estrenaste Eres una caca

Sólo pasaron tres semanas pero han sido muy, muy agitadas. Artistas que admiro mucho se han reído con los capítulos, me han llegado vídeos e historias de niños viendo la serie y riendo a carcajadas, haciendo cacas de plastilina, mucha gente diciéndome que ve los capítulos en loop, que no pueden dejar de cantar la canción. Pero lo más importante es que recibo montones de comentarios y mensajes privados… ¡Agradeciéndome que hable de esto! Es evidente que las mujeres necesitamos más espacios de expresión honesta en los que podamos expresarnos como clase, porque hay muchas mujeres que ven la serie como un canal de desahogo, como una vía para hacer catarsis, algo en lo que el humor tiene mucho que ver también. Estoy muy contenta de, aunque sea en esta pequeñísima forma, serles útil. Para mí también es una buena manera de canalizar la rabia.



Supongo que la serie sale como una forma de aunar tu protesta activa contra el machismo con tu pasión por el stop-motion, pero ¿cómo se ocurrió? 

Parece una idea muy tonta, y de hecho lo es, pero yo di varias vueltas hasta llegar a ella. Al principio iban a ser frutas e iban a decir barbaridades de cualquier tipo de las que oímos en la calle o leemos en las redes sociales, de esas que hacen enojar mucho. Y al terminar las iba a cortar a la mitad un cuchillo (en el verano subí un pequeño ensayo a instagram, sin diálogo) Se iba a llamar Frutas de mierda (ya ves que la sofisticación la estoy reservando para alguna otra época de mi vida). Pero luego recordé a The Anoying Orange y me di cuenta de que no tenía ningún sentido hacer otra serie de frutas hablando.

Así que a descarté, pero me quedó una muy buena sensación de imaginarme esa especie de justicia mágica del cuchillo cortando la fruta a la mitad en medio de su discurso racista, xenófobo o lo que fuera. Y por otro lado, mi creciente consciencia feminista me pedía a gritos hacer algo al respecto, aunque me imaginaba algo trascendental y serio, qué se yo, el problema, la opresión y la violencia que sufrimos es muy grave, pues habrá que hacer algo serio. Y ya después en algún momento que no recuerdo conecté las dos cosas y me di cuenta de que no hay mucho humor feminista. Y que al final, lo que más disfruto yo es animar y decir boludeces para que la gente se ría. Y que lo de hacer algo serio es muy difícil y no me sale jaja. Así que cacas, machismo, y pisada final… ¡Justicia!

Si un marciano te preguntara, "¿es machista la industria de la animación?", ¿qué le dirías? 

Le diría que sí, claro. Pero como es machista cualquier industria. Cualquiera. El machismo es sistemático, no se trata de casos aislados o de ámbitos o de personas puntuales. Es un sistema que funciona a la perfección porque es inyectado desde que nacemos, a hombres y mujeres, y no se percibe. Concretamente en la industria de animación el porcentaje de directoras es ínfimo. Y en general, las trabajadoras en las producciones ocupan puestos que no son de toma de decisiones ni de realización.

La situación de las mujeres es alarmante y parafraseando a Chelo Loureiro, el mayor problema que tenemos para revertirla es que el dinero lo tienen los hombres. Es así de claro. Por otro lado, nosotras cada vez somos más conscientes de la necesidad de ocupar sitios que siempre nos fueron denegados, así como de generar contenido que nos represente. Empezamos a estar hartas y eso es un signo de muy buena salud. Como exclusiva mundialísima te cuento un secreto: En noviembre lanzaremos con tres compañeras animadoras la Asociación de Mujeres en la Animación. Un sitio para aunarnos y centrar la lucha entre todas.


Eres una caca = Presupuesto cero + Imaginación mil. ¿Cuánto tiempo te lleva hacer cada capítulo?

Era una premisa que cada capítulo fuera sencillo y muy realizable. Descarté desde el minuto cero la construcción de escenografías, y siempre supe que el mayor trabajo me lo daría el lipsync, por la construcción de bocas. Curiosamente siempre la imaginé en plastilina, yo que en general la detesto porque se ensucia todo el tiempo, pero se ve que al ser cacas no me importó demasiado. El modelado es extremadamente rápido, y sí que me detengo en el de las bocas. Con tres capítulos ya hechos tengo un buen banco de boquitas, así que ahora lo que más tiempo lleva es la animación en sí.

Digamos que es un día de preproducción, y un día de rodaje y postproducción. Y el resto de días pensando en qué dirá la siguiente caca, porque soy muy neurótica y estoy convencida que en el último capítulo se agotó toda mi creatividad y que el siguiente será malísimo y decepcionaré a todo el mundo. Pero tengo 40 años y muchos de terapia, eso ya no creo que pueda solucionarlo jaja.

¿Realizas storyboard o al ser algo tan directo, y que se ve tan espontáneo, te sientas y vas a piñón con lo que tú creas que va bien para el capítulo? 

Voy a piñón pero más o menos. No hago story porque son capítulos de entre 20 y 30 segundos de un personaje hablando y casi no hay tiempo para nada, pero escucho mil veces la frase, mirando al personaje, y pienso, según su forma, en qué cosas podrá hacer mientras habla. Entonces, como son formas tan simples de plastilina, lo que hago es ensayar. Así que pongo la cámara en un momento sobre la mesa y ensayo animando gestos y viendo qué posibilidades tiene esa caca en particular. Cuando me convence, armo el set y lo ruedo. ¡Es tan dinámico animar plastilina! Al final me estoy reconciliando con ella.

Con todas las frases cuñadas que hay sobre el tema, te da para hacer más temporadas que Los Simpsons. ¿Tienes planteado un número mínimo de capítulos?

Jajaja ¡es muy cierto! Y me van llegando sugerencias, hasta pedidos de que haga tal o cual frase. Hay muchísimo material y me está divirtiendo mucho hacerlo. Pienso las frases y las consulto con mis amigas, y con mi pareja Jordi que está siendo un gran apoyo en esta locura, y tengo muchas en lista de espera en mi libreta.

El plan original era hacer diez capítulos. Si al llegar a los diez sigue gustándole la serie a la gente y a mí, seguiré haciéndola. ¡No hay nada que me guste más que animar y hacer boludeces para que se rían mis amigas!



Agradezco el tiempo y la (siempre) buena disposición de Lula, y a los que hayáis llegado hasta este párrafo. Para seguir al día de esta serie, síguela en Facebook; YouTube e Instagram.

martes, 31 de octubre de 2017

Os deseamos ¡Feliz Halloween! con un microcorto de Crankub

Martí Montañola me escribe para decirme que, desde hace unos meses, él y su compañera Sara Esteban han abierto un pequeño estudio en Barcelona que lleva por nombre Crankub Animation Studio. Un nombre extraño que surge de su homónima opera primera -que actualmente anda de ruta festivalera.



El caso es que este par de jovenzuelos han creado para el día de hoy un cortometraje stop-motion bastante especial, que sirve tanto para celebrar Halloween como la tradicional fiesta catalana de La Castañada (o Castanyada). Así que con él aprovecho para desearos a todos una feliz noche disfraces escalofriantes y sabores edulcorantes.


lunes, 30 de octubre de 2017

Kickstarter: Welcome to my Daydream; The Story of Will Vinton

Hace unos días me escribió Kevin Moyer, uno de los productores del interesante documental Will Vinton: Welcome To My Daydream para pedirme que le echara una mano en la campaña de micromecenazgo que actualmente tienen en marcha.
Will Vinton es una de las figuras más importantes de la animación en plastilina de la historia. Su legado es enorme, pero seguramente lo que más conoceréis de él sean los anuncios de las California Raisins, la serie producida por Eddie Murphy The PJ's, o el famoso videoclip del tema Speed Demon, de Michael Jackson. Pues bien, un largometraje documental sobre su figura, y prominente bigote cano, está a punto de ver la luz. 
Para él se ha entrevistado a antiguos trabajadores de los estudios Vinton como Bill Fiesterman o Webster Colcord, pero además ya se cuenta con el testimonio de pesos pesados de la animación, como el director de Aardman Animations, Peter Lord, o el animador independiente, Bill Plympton. 
Ahora es el momento de echar un cable al proyecto, aportando tu granito de arena a través del crowdfunding que el director, Marq Evans, han abierto en Kickstarter. Además, los seguidores de Puppets & Clay que aportéis 15 dólares o más y pongan en la nota del aporte PUPPETS AND CLAY recibirán también un bote de cera para bigote con el sello de aprobación del propio Vinton.

La fecha tope para reunir los 35.000 $ es el 9 noviembre, y en el momento que escribo esta entrada la recaudación va por los 22.000 $ (no os durmáis).


miércoles, 11 de octubre de 2017

The Legend of Boo-Kini Bottom (Screen Novelties, 2017)

Siempre tengo un ojo puesto en lo que se hace en el el 360 de Belmont Avenue, Los Angeles, lugar en el que sitúa el centro de operaciones de los verdaderos herederos del estilo stop-motion de clásicos como los Puppetoons de George Pal y los especiales navideños filmados en animagic de Rankin/Bass. Estoy hablando de Screen Novelties, a quienes dediqué el número 4 del fanzine Puppets & Clay (beware, spam!).
Uno de los mejores trabajos de los chicos de California, es decir, Mark Caballero, Seamus Walsh y Christopher Finnegan, fue un especial navideño que hicieron para la serie Bob Esponja en el año 2012, It's a SpongeBob Christmas! (Una navidad esponjosa, de acuerdo al DVD editado por estas tierras). Era de lógica que Nickelodeon, los responsables económicos de la serie ideada por Stephen Hillenburg, volvieran a contratar los servicios de los novelties más tarde o más temprano.

Tras un lustro en donde Screen Novelties ha seguido a un ritmo imparable, memorable la adaptación del musical Elf, la felicitación de navidad protagonizada por Krampus o toda la producción de The WitchDoctor (su próximo cortometraje de autor, que logró finalizar con éxito una campaña de kickstarter), nos llega SpongeBob Squarepants: The Legend of Boo-Kini Bottom, en lo que parece que va a ser el cortometraje más terrorífico de toda la serie....


La fecha de emisión prevista es... este próximo viernes (13 de octubre de 2017). Así que no será como esperar a una continuación de La Guerra de las Galaxias o al Transito de Venus, lo tenemos encima. Por ese motivo he escrito al bueno de Caballero para que me contestase un par de preguntas sobre el especial y de paso pedirle que nos enviase algunas imágenes de detrás de las cámaras. Dicho y hecho (¡thanks a lot, Mark!)

¿Cuánto tiempo habéis dedicado a las fases de pre, producción, y post?

Normalmente no delimitamos claramente estas fases, sino que las solemos solapar a lo largo de toda la producción. A veces es difícil organizarse de este modo, pero tratamos de dar lo mejor de nosotros mismos para estar a tope en todos los frentes... Pero para este proyecto podríamos decir que dedicamos en torno a ocho semanas para la preproducción (diseños, contrucción de muñecos y decorados, etc.), doce semanas a la animación propiamente dicha, y unas seis semanas para la postproducción (efectos, digitales, correcciones de color, etc.).

¡¡¿De verdad que este especial nos va hacer cagarnos de miedo?!!

¡Eso espero! Hay varios momentos que harán que os sobresaltéis. Nuestro objetivo ha sido mantener en toda la obra una atmósfera escalofriante situada entre lo terrorífico y lo divertido. Muy al estilo de la Mansión Encantada de Disneyland.