lunes, 15 de enero de 2018

DIEZ AÑOS. MIL ENTRADAS.

¡Atiza!

Hoy se cumplen exactamente diez años que este blog empezó su andadura. Y, por si esto no fuera ya de por sí importante, esta que escribo es la entrada 1.000. ¿Coincidencia cósmica? No lo sé, pero lo cierto es que estas cosas me marean un poco -o quizás es que ese par de lustros de más ya empiezan a hacer mella en mi sentido del equilibrio...

En su origen esto empezó como un espacio chorra en el que ir colgando vídeos y noticias sobre la animación stop-motion en castellano –pues por entonces estaba harto de ver las noticias y los artículos en inglés, en webs como la mítica de Mark Spess (Animate Clay) o el extinto foro llamado Stop Motion Animation (que recientemente ha revivido, ya sin tanto empuje). La idea no era llegar a diez años, ni a cinco, ni a uno. No había una idea preconcebida, sino que surgió un poco porque sí, a las bravas y sin pensar demasiado. A mi hermano y a mí nos molaba el cómic, la ilustración, el maquetismo, la animación,… y decidimos crear un blog con nuestros trabajos artísticos -el ya totalmente abandonado ENCINARTE-, y además abrir un espacio en el que hablar de la stop-motion, la técnica de animación que más me molaba a mí –pues puedo afirmar que en la etapa en la que las entradas se firmaban como Hermanos Encinas, mi bro, mi gran pilar de apoyo, nunca escribió absolutamente nada. Era una obsesión malsana solo mía. Es.

A lo largo de esta burrada de entradas he aprendido a redactar –just a little bit- y a ponerme alerta con el tema de las faltas de ortografía; si sois valientes y os vais a los posteos del 2008 es muy posible que os empiecen a sangrar los ojos. Hace un tiempo quise hacer una revisión de todos los artículos para limpiarlos de esas imperfecciones, pero me acabé cansando y, total, para 400-1000 personas que leen las entradas al final iba a resultar un trabajo titánico poco fructífero.

Porque lo cierto es que me equivoqué totalmente al enfocar esto. A tenor del número de visitas, y teniendo datos de la entrada más visitada de la historia de este espacio, tenía que haberme dedicado a escribir sobre alguna parafilia sexual relacionada con los gorilas. Por culpa de ESTA ENTRADA, todas las semanas entra gente al blog que busca en google “King Kong porno”. Y, tonto de mí, viendo este filón nunca quise virar el blog a esa vertiente. Me parecía la vía fácil de conseguir dinero y éxito en la vida, y decidí seguir por la dura senda de escribir sobre el tipo de películas menos consideradas de la historia del cine.

La animación sigue igual de menospreciada hace diez años que ahora, o quizás un pelín menos. Quizás. La gente de las oficinas en las que he dedicado mis horas de trabajo a cambio de un taco de billes al mes, rara vez ha visto con buenos ojos que escribiera sobre cine de animación. “¡Ah! sí, hombre, yo veía dibujos animados cuando era pequeño”,… En plan: “Madura ya, leches, que tienes una edad”. Pienso que el día que el cine de animación deje de ser infravalorado, desaparecerán las categorías de mejor cortometraje y mejor película de animación, y todos los films de este tipo competirán de tú a tú con los de imagen real en la categoría de mejor cortometraje de ficción o documental, y en los premios gordos de mejor película y mejor director.

Dudo que yo lo vea; y eso que hoy hay más y más gente dentro de la industria que trata que eso cambie, poniendo en valor el cine de animación por medio de la creación de premios específicos para el gremio como los recientes Émile en Europa, los inminentes Quirino en Latinoamérica, o los consolidadísimos Annie en Estados Unidos (donde nos llevan décadas de ventaja en esta lucha).

Pero volvamos al tema de abrir este blog.

Dentro del cine de animación no me interesó ir por la vía más generalista. Me volví un poco nazi, y dejé de lado en el blog a gente como Miyazaki, Lasseter, Chapman, Mulloy, Quinn, Plympton, y un larguísimo etcétera…, pasando de los píxeles y los grafitos, para concentrarme en los muñecos, la plastilina, el cartón y la arena. Yo solo quería hablar de la técnica de Wallace & Gromit, de los AT-AT, y de las criaturas de las películas de Ray Harryhausen; de la magia que había conseguido que lo flipara de crío.

Con este ejercicio continuo he aprendido lo que no está escrito sobre la técnica; y lo mejor de todo es que me falta muchísimo por conocer sobre ella. Miles de películas que no he visto, cientos de autores de los que no he oído hablar nunca,… La animación stop-motion es mucho más amplia de lo que a priori a uno le pudiera parecer.

Para decorar la entrada, no se me ha ocurrido nada mejor que hacer un viaje al pasado a través de las fotografías de mi disco duro, y desempolvar algunas de las que más me gustan de todo este tiempo compartiendo mis chorradas con vosotros. Por cierto, muchas gracias por estar al otro lado de la pantalla leyendo mis textos, por comprar mis panfletos fanzineros, por acudir a los eventos relacionados con mis libros, o simplemente por escribirme un email. Sin esa respuesta esto no hubiera llegado hasta aquí. Lo dicho, muchas gracias.
Mi hermano Daniel y un servidor en Animadrid en 2007, año en el que homenajearon a Peter Lord.
Nuestra primera foto con Pablo Llorens, Animadrid 2008.
Y nuestra segunda dedicatoria, la primera está en el libro Plastilina cerebral de 2007.
En el año 2009 participé como mecenas de O Apostolo, y eso me dio pie a visitar el rodaje en Santiago de Compostela. Aquí con Matthew (Mateo) Manning.
Aquí compartiendo plano con Misha Klein.
En el festival de Alcine del 2009 conocí al animador vikingo Tatu Pohjavirta.
Alfonso Horta, me invitó a su casa para ver sus preciosas caricaturas en plastilina. Y me acabó haciendo una que decora a día de hoy mi salón.
Mi primera experiencia como ponente, en Animayo 2010. Pasé unos nervios brutales.
Ese mismo año también participé en Animadrid. Sería la última vez que el festival de animación de la capital abriera sus puertas.
Con el equipo de Le Petit Kolhos. Nótese que es mi cara la que ilumina toda la escena.
En Alcine 2010, con la actriz Yolanda Lluch y la realizadora María Trenor; tras entrevistar a esta última.
En la edición 2010 del festival MUCES de Segovia el invitado especial fue Jan Švankmajer.
Ese mismo año durante la premier de O Apostolo, tuve el honor de conocer a César Díaz Meléndez (Cesarlinga).
El día más grande de estos diez años fue el del noventa cumpleaños del titan Ray Harryhausen, el 20 de junio de 2010.
Los hermanos aprovechamos el evento para conocer a grandes del cine como Rick Baker, 

John Landis,
o Terry Gilliam.
Primera quedada stopmotionera. Madrid, 13 de febrero de 2011.
Tratando de dar forma a Stopmotia con David Castro, Alejandro Ronda, Carlos Padilla, Laura Calvo y Daniel Vargas.
Durante la entrevista de Stopmotia al armature maker Tom Brierton.
El equipo de Stopmotia en el 3D Wire.
Entrevistando a Pablo Llorens con la ayuda técnica de Carlos Padilla (izquierda) y David Castro (derecha).
Encinas Vs. Sam (Round 1)
En Animac 2011, con Jose Pardo, María Moreira, Erika Eguía y Aroa Sánchez.


Conociendo a los esqueletos de Eduard Puertas durante una cena en Animac.
Besando a la bestia protagonista de Molecular Zombi, durante mi visita a los estudios de Pablo Llorens en Valencia.
Con el animador David Caballer, durante el rodaje de la primera temporada de Clay Kids.
Encinas Vs. Sam (Round 2)
En 3D Wire 2011, con los animadores Raúl Eguía, María Moreira y Bárbaro Joel Ortiz.
Visitando a Coke Rioboo mientras trabajaba en su obra maestra, El ruido del mundo.
2012. Durante el estreno de O Apostolo en Madrid, junto a su director Fernando Cortizo.
Foto con el maestro checo Jirí Barta, tras la entrevista que le hice en Matadero de Madrid (2013).
El equipo de Stopmotia y Mark Caballero.
Imagen promocional de la vuelta del fanzine Puppets & Clay, en 2014.
Visita al rodaje de Uka. En la foto sujetando a la muñeca protagonista y acompañado de la directora del film: Valle Comba.
Visitando la exposición Metamorfosis. Visiones fantásticas de Starewitch, Švankmajer y los hermanos Quay. Casa Encendida de Madrid, 2014. 
Con la nieta de Ladislas Starewitch, Leona-Beatrix, durante la presentación de la expo en Madrid.
2014. Primer tenderete de fanzines stopmotioneros, en El Campo de la Cebada (Madrid).
En la parte de taller del extinto estudio Repaté, con Iñaki Carbonell y Carlos Padilla.
Foto ricordo del evento Keep Motion, Segovia 2015.
Compartiendo risas con Diego Soriano, quien le pegó una vuelta muy seria a la maquetación del fanzine.
Durante la primera edición del Stop Motion Barcelona Short Film Festival.
¡Hice allí de jurado y hasta me dieron un premio por ello!
Con los integrantes del estudio valenciano Pangur.
Revisando mi primer libro.
Primer lector del mismo. Mejor no os digo cual fue su crítica porque eso haría subir demasiado las ventas.
Peter Lord, prologuista de lujo del tochazo, encantado con su ejemplar.
Presentación del libro en Fnac Callao.
Firmando ejemplares en 3D Winter Fest, Madrid 2016.
Con el gran activista social y animador colombiano Edgar Humberto Álvarez.
Primera experiencia radiofónica en el programa Reunión de Majorettes, de Óscar Alarcia.
Visita al rodaje de El hombrecito de papel, de Elena de Moral Bernal. 
Ídem, pero al del cortometraje Elemts, dirigido por David Castro.
Firmando ejemplares de ¡Bien hecho, Gromit! en la Feria del Libro de Madrid de 2017.
Entrevistando a Ian Mackinnon tras su charla en La Casa Encendida.
Vendiendo fanzines en Stop Motion Barcelona 2017.
Animando lo imposible, los orígenes de la animación stop-motion (1899-1945), se convierte en una realidad.
Este 2017 tuve el placer de decirle a Gromit tooooodo lo que me alegró durante mi infancia.
El regalo más mierda que me han hecho nunca, y uno de mis favoritos.