lunes, 27 de abril de 2015

LA OVEJA SHAUN: LA PELÍCULA [CRÍTICA]

Cuando Aardman estrena, allí estamos en el cine para ver sus movimientos impresos en el celuloide en la memoria de la cámara réflex realizados fotograma a fotograma.

En esta ocasión estamos ante el cuarto largometraje realizado en stop motion por la compañía, tras Chicken Run, Wallace & Gromit y la Maldición de las Verduras, y ¡Piratas!; el sexto si consideramos Ratónpolis y Arthur Christmas, ambos realizados en animación por ordenador. De todas ellas Shaun, es la más barata, su presupuesto se sitúa en torno a los 26M$ frente a los 149M$ de Ratónpolis o los 55M$ de ¡Piratas!, algo que podría hacer creer que la cinta quizás no llegará al nivel de calidad de las anteriores... ¡Pamplinas!
Shaun es una oveja muy lista y muy traviesa que vive con sus compañeras de rebaño en la granja de Mossy Bottom bajo la “supuesta” supervisión del Granjero y de Bitzer, un perro pastor con muy buenas intenciones, pero bastante despistado. A pesar de los esfuerzos de Shaun, la vida en la granja es bastante monótona, y nuestra oveja idea un ingenioso plan para tener un día libre.

Todos los que entráis a leer a este blog ya conocéis a Shaun, y sino ya es hora de que te pongas al día con Aardman. Shaun es uno de los personajes secundarios más celebres del mundo de Wallace & Gromit, que hizo su primera aparición en el mediometraje Un Esquilado Apurado (A Close Shave, Nick Park, 1995). Dada su popularidad entre los fans, la oveja apareció en un par de anuncios de flanes japoneses y en uno de los episodios de la serie de W&G: Cracking Comtraptions. Pero su salto a la primera linea en una producción en la que sería principal protagonista se produjo en 2007 con Shaun The Sheep, una serie coproducida entre Aardman y la BBC.

Los episodios se centran en la vida en la granja de este ovino, sus compañeras, un trío de cerdos cabroncetes, un toro enorme y malhumorado, un perro pastor, un granjero cegato y un largo etcétera de personajes. Bajo un tono alegre y humorístico, los capítulos de ocho minutos se han ganado una legión de seguidores por todo el mundo, que aprecian el trabajo bien hecho en unos guiones en los que no se dice un solo BAAAAAAAH. Un éxito que ha provocado que la serie vaya por su cuarta temporada y que surgiera un spin-off para preescolares, Timmy Time, que ya va por la tercera temporada.

El largometraje de Shaun, que ahora está en los cines españoles, sigue las mismas reglas de la serie: su universo, sus personajes, su timming y su condición muda (los humanos no hablan ni las ovejas balan); pero la acción se traslada de lugar de la granja a la gran ciudad. El ritmo de la película es bueno en gran parte de su metraje, con algún altibajo que pronto se recupera gracias al uso de una banda sonora muy acertada, compuesta por temas propios (el de cabecera de la serie, principalmente) y ajenos. 
A nivel artístico. Los personajes de la granja tienen todos el mismo diseño que en la serie y la gran novedad en este apartado llega con los dos personajes principales de la gran ciudad, el asqueroso humano del servicio de animales y el adorable chucho callejero que echará una mano a las ovejas cuando la situación se tuerce. Un punto en contra es el diseño de los personajes secundarios, no todos cumplen con el standard de calidad que uno ya da por supuesto en Aardman. Sin embargo, hay un caso extraordinario entre estos: Nick Park aparece en la cinta en cinco segundos que harán las delicias todo cinéfago stopmotionero.

En cuanto a la animación es de diez. Hay muchísimas escenas con gran cantidad de personajes en pantalla, personajes con andares tontos y muy creíbles, acción a raudales y momentos más pausados donde la expresividad de los personajes se concentra en las cejas (Aardman touch!). En este apartado cabe mencionar a los animadores españoles Raul Eguía y María Moreira de los que nos han llegado maravillosas impresiones de gente que ha trabajo en el estudio con ellos. Un par de cracks que nos dieron su perspectiva desde dentro de Aardman en el número 2 del fanzine.

Las cifras de taquilla están convirtiendo esta propuesta animada en un nuevo triunfo comercial para Aardman, pero ya sabéis que las películas no duran nada en los cines, así que dejad de leer este blog y salid corriendo a comprar vuestra entrada para el próximo pase.

2 comentarios:

Fran Saez dijo...

La vi con mi enano. Una pasada, divertida para los críos y para los mayores. la reinterpretación del tema de la serie al final, a ritmo de hiphop, chulísima.

Fran Saez dijo...

La vi con mi enano. Una pasada, divertida para los críos y para los mayores. la reinterpretación del tema de la serie al final, a ritmo de hiphop, chulísima.