miércoles, 16 de diciembre de 2009

Más Stop que Motion: Una visita a la exposición de Harryhausen en España

La Coruña, ese lugar fantástico del norte de España donde el pulpo es una delicatesen tanto para humanos como para monstruos, tiene el privilegio de contar con la magia del mayor maestro de la animación stop-motion de todos los tiempos: el gran Ray Harryhausen.

Más Stop que Motion:
Una visita a la exposición de Harryhausen en España
Por Adrián Encinas (www.puppetsandclay.blogspot.com)

“Ray Harryhausen: Creador de monstruos” es el título de la exposición asentada en la Fundación Luis Seoane desde el pasado 28 de Octubre y que se mantendrá hasta el 10 de Enero, que reúne material en video, figuras y dibujos originales de Ray y sus colaboradores españoles con los que contó en las películas que filmó en España.

Mi aventura comienza un lluvioso y ventoso día de Noviembre, cuando un servidor aprovechó un hueco en su agenda para partir en busca de aventuras y criaturas extraordinarias a los mundos de la fantasía, magia y ciencia ficción que la exposición prometía ofrecer. Una vez me encontré frente al edificio de la fundación Luis Seoane, me impresioné al ver cómo estaban decorados los muros exteriores con carteles gigantes que mostraban las criaturas de Ray, pero la copiosa lluvia no me permitió observar detenidamente los posters y tuve que salir corriendo hacia dentro del edificio. Una vez en el recibidor, calado y exhausto, comenzó la magia.




En la parte derecha de la primera planta, se encontraban un par de piernas gigantes de la diosa Kali junto a una pantalla de televisión. Al acercarme a las piernas y observar la pantalla me sorprendí viéndome en la misma debajo de la mismísima Kali. Se trataba de un artificio realizado por los artistas Domingo Lizcano Y Antonio Garcinuño para la exposición, que consistía en colocar una Kali sin piernas cerca de una cámara y mediante un efecto óptico tomaba las piernas de tamaño natural entre las que uno se ponía. Un truco que al propio Ray, como gran admirador de los efectos ópticos, le hubiera entusiasmado.




Unas escaleras de madera llevaban a un segundo piso donde se desarrollaba la exposición propiamente. En la primera sala denominada Mitologías y Leyendas, se encontraba en el centro un impresionante Talos de 2,20m., realizado por los mencionados Domingo y Antonio para dar una mayor ambientación y guiarnos hacia la primera figura realizada por las manos de Harryhausen: La Hidra. La magestuosa pieza de 7 cabezas, que ha sido quizás la figura que más trabajo le llevo animar. Junto a ella se proyectaban pruebas de filmación inéditas sobre las maquetas usadas en El viaje fantástico de Simbas. Siguiendo la pared, pasando por preciosos dibujos realizados por Ray como el del Kraken o aquel famoso en el que aparece Simbad luchando contra un esqueleto sobre una escalera rota, llegué a una vitrina partida en tres: En la primera parte se encontraba Bubo, a un tamaño como el de una lechuza real, y Dioskilos, enseñando los dientes de sus dos fauces a los extraños visitantes; en la segunda vitrina, la maravilla de Medusa, con un nivel de detalle impresionante y con unos ojos que te dejan petrificado, que acompaña a la bestia marina Kraken; y por último, tras la tercera vitrina, me miraban el Grifo y el Centauro-cíclope, que aunque enemigos en el film no parece molestarles estar juntos en la exposición. Avancé viendo dibujos de Jasón y los argonautas, hasta llegar a una vitrina con dos esqueletos luchando entre ellos, a falta de unos argonautas cerca. Minaton me recibió de pronto, con su dorada majestuosidad de la que aún pueden apreciarse detalles de la rebaba del molde, alucinante. La sala se cerraba con las figuras del Mascarón de proa de El viaje Fantástico de Simbad, que nos saluda desde las alturas, y un pegaso soberbio, siendo para el que escribe la mejor figura de la exposición. Sin duda mitológico.





Siguiendo un pasillo lleno de fotos inéditas, recortes de revistas y layouts originales inéditos de los barcos de Jasón y los argonautas o de Simbad y el ojo del tigre, entre otros, realizados por los artistas españoles que trabajaron con Harryhausen: Gil Parrondo, Fernando González y Luis Gasca, me adentré en la segunda sala que tenía por título Prehistoria. Aquí me topé con la proyección de Gwangi, Evolution y Hace un millón de años, mientras dibujos y más dibujos recorrían las paredes y expositores en el centro de la habitación. Las figuras se encontraban todas juntas en una gran vitrina, como protegiéndose unas de otras: El mamut realizado por Ray con el abrigo de su madre cuando no contaba ni tan siquiera veinte años, el tigre dientes de sable del Viaje Fantástico de Simbad, una reproducción en resina de Gwangi, un stegoraurio que nunca llego a ser usado en ninguna película, y las figuras del triceratops y del pterodáctilo que se llevaba a Rache Welch a su nido en la película Hace un millón de años.




Tras esto, me dispuse a pasar a un pequeño cuarto adornado con una foto de los dinosaurios Animal World que ocupaba media pared y un set de animación para poder realizar la escena con un dinosaurio de juguete y los aparatos de captura de imagen necesarios para recrear el movimiento foto a foto de la stop-motion. Este artificio fue creado por Domingo, quien me contó via e-mail lo siguiente: “El dinosaurio lo modelé en super sculpy y no es articulado. No hubo ni tiempo ni dinero. De todas formas es suficiente para que el público lo mueva un poco y se haga a la idea de lo que es animación fotograma a fotograma. Yo hice una pequeña demostración el primer día. El programa de animación es muy sencillo y se usa una cámara web para capturar los fotogramas. Por desgracia, ya el primer día algún bestia le rompió un par de placas al estegosaurio, ya le advertí a Asier, el comisario, que si el dinosaurio iba a estar en manos del público, seguramente no va a durar mucho. Probablemente terminaran reemplazándolo por uno de juguete”. De hecho cuando llegué yo ya no estaba el estegosaurio de Domingo y en su lugar estaba el juguete rígido que auguraba, eso sí entre las montañas del fondo me encontré unas placas de la figura original que me llevé de recuerdo.




Llegando al final de la visita, me encontré con la última sala, Extraterrestres, donde pude apreciar el arte de las películas de ciencia ficción de Ray como La gran sorpresa ó 20 million milles to earth. Aquí destacaba una recreación de la figura del Ymir con el gran nivel de detalle y la potente mirada de vida que poseen todas las criaturas del maestro, y los dibujos que realizó Ray para su versión nunca acabada de La guerra de los mundos.




Como colofón a este acontecimiento, la Fundación Luis Seoane ha publicado un interesante libro que recoge todo el material español inédito e información de los artistas que trabajaron con Ray en España. Un volumen estupendo que hará las delicias de todo fan.

Sin duda el viaje mereció la pena, ver las figuras de Harryhausen cara a cara es una experiencia maravillosa que todo cinéfilo debería poder realizar. Por ello si la exposición de Harryhausen va a tu país en algún momento, coge tu vellocino de oro, tu lanza de sílex y tu pistola de rayos x y lánzate a la aventura. ¡Larga vida a Harryhausen y a sus fantásticas criaturas!

Artículo publicado (in english) en la Stop Motion Magazine Nº3.

4 comentarios:

sam dijo...

por que estas exposiciones tan de puta madre tienen que estar siempre tan lejos, yo tuve suerte y pude ver la del señor de los anillo, pero no creo que esta dure tanto como para que la pille en primavera cuando tengo previsto ir a Coruña, en fin...podria estar mas lejos aun

turcatti dijo...

si,o uno podria vivir en Uruguay como yo que esta a miles de kilometros de distancia ,pero bueno que se le va a hacer

jriggity dijo...

WOW!!

jriggity

Hermanos Encinas dijo...

[Sam]: Más lejos aún estará a partir de Febrero ya que se lo llevan a N.Y.... pero en Junio vuelve a London para celebrar el 90 cumpleaños del maestro, un evento al que espero poder acudir y ver (por fin!) a ese dios.

[turcatti]: Un abrazo y feliz año!

[Justin]: Happy new year!