martes, 24 de septiembre de 2013

FAST FILM (Virgil Widrich, Austria-Luxemburgo, 2003)

La sombra de Humphrey Bogart cubre la puerta que se dispone a abrir. Al verlo entrar, Lauren Bacall se alza y se le aproxima. El héroe besa a la chica cerrando apasionadamente los ojos. Al abrirlos, Mary Astor usurpa el lugar de la mujer de sus sueños. Desconcertado, Humphrey se deja caer en el sofá y enciende un pitillo, mientras todo a su alrededor tiembla y se derrumba bajo el estruendo de un terremoto: es la estabilidad de su universo la que se desgaja, arrugándose como tiras de papel charolado, ése con el que se imprimen a todo color las revistas de cine y mitomanía.

Virgil Widrich, usando más de 65.000 fotogramas de unas 400 películas, consigue crear un trabajo que os dejará boquiabiertos tanto por la increíble fascinación que despierta este perfecto ejercicio de cut-out animation, e incluso, si me permitís, "origamimation", como por la perfecta historia que cuenta. Un análisis que ya hizo a la perfección Posterman en blogdivertido:
"Cada historia comienza con una pérdida del equilibro inicial, pero Fast Film juega con el doble sentido de la imagen cinematográfica que hace posible la magia del montaje: la sugestión de continuidad entre tomas aisladas entre sí por el tiempo y el espacio. El conflicto inicial de Fast Film es, además, metalingüístico, porque la estabilidad que se fracciona es precisamente la del paradigma clásico: la imagen, heterogénea y autoconsciente, apela constantemente a la cinefilia del espectador para que se inmiscuya en este juego de máscaras, donde el principal entretenimiento radica en identificar las fuentes originales con que se ha realizado este postmoderno collage."


El cortometraje fue premiado en importantes festivales de animación como Annecy (Francia), SICAF (Corea del Sur), Krok (Rusia-Ucrania), Cinanima (Portugal) o Animadrid (España), además de ser seleccionado en 2003 por el festival de Cannes.

Nota: ¿Habéis encontrado el homenaje al maestro Harryhausen?