miércoles, 6 de junio de 2012

Ray Bradbury, ya te echamos de menos

Leo en las noticias de distintas web que el joven de espíritu y anciano en células, el señor Ray Bradbury, soñador de profesión, plasmandor de elucubraciones a través de ríos de tinta que contienen historias imposibles que acontecen en mundos extraterrestes, futuros inciertos o pasados plagados de monstruos prehistóricos. ¿Pero qué leches tiene que ver Bradbury con el stop-motion? Se preguntará más de uno que visite este blog. Pues, sin duda su presencia en este mundo fue fundamental para uno de los nombres capitales del arte del movimiento fotograma a fotograma, su coetáneo y tocayo Ray Harryhausen.

El destino quiso que ambos Ray's coincidieran en el mismo instituto de Los Angeles, formando en poco tiempo una verdadera amistad que el paso del tiempo nuca fue capaz de romper. Cada jueves podía vérseles sentados en las butacas de la Clifton's Cafeteria, donde se celebraban semanalmente los encuentros de la Liga de la Ciencia Ficción, donde participaba tambien un hombre clave en las películas de ciencia ficción, terror y toda aquellas que contaran con efectos especiales y maquillajes imposibles, el editor de la revista Famous Monsters of Filmland: Forrest Ackerman. Aquellas reuniones de jóvenes inquietos daban para hablar de temas dispares como cohetes que aterrizaban en la Luna o hombres viviendo en plataformas espaciales, forjando en ambos Ray's un amor por los temas de ciencia ficción y lo imaginario con el que siempre vivirían.

Pero no era este el único tema que a ambos jóvenes ilusionaba, las bestias del pasado, los grandes y preciosos dinosarurios de los que solo quedaban algunos de sus huesos y las preciosas recreaciones creadas por Charles R. Knight para varios museos de Estados Unidos, eran sin duda motivo de divagaciones y divertimento para el escritor y el animador. De ellas surgieron frases como 'We’re going to grow old but never grow up’ (que se podría traducir libramente como: Envejeceremos pero nunca creceremos) o “We’re going to stay 18 years old and we’re going to love dinosaurs forever’ (Nos quedaremos en los 18 años de edad y amaremos a los dinosaurios por siempre). Frases que aun siguen definiendo a Harryhausen y que ya definirán por siempre a Bradbury. Descanse en paz, maestro.