lunes, 9 de diciembre de 2013

Randy Cook. Dando vida a las criaturas de Hollywood y la serie B.

N
Randall "Randy" William Cook nació en 1951 en West Palm Beach, Florida, y en 1954 se trasladó con su madre y su hermana a vivir con sus abuelos en California. Sus más tempranas influencias vinieron del mundo del arte (sobre todo de los artistas Mort Drucker y Jack Davis, cuyos trabajo de caricatura aparecían asiduamente en la Mad Magazine), la televisión (The Adventures of Superman se estrenó el año que nació, y además era fan de estrellas como Dick Van Dyke, Jonathan Winters, y Enrie Kovacks), y por supuesto las películas. Randy recuerda que su primera experiencia con el cine fue a los dieciocho meses de edad, cuando su madre le llevó a ver Lili (Charles Walters, 1953), en la que Leslie Caron cantaba acompañado de varias marionetas. Aquello entró en su subconsciente de manera directa y guió a Randy hacia donde hoy todos sabemos. La primera cinta de stop-motion con la que tuvo contacto fue Lost Continent (1951), que aun no siendo un clásico del género hizo aflorar la curiosidad de un joven Cook hacia el cómo estaban realizadas las animaciones de los dinosaurios que poblaban la pantalla. Otro momento cumbre tuvo lugar cuando cumplió los siete años y su abuelo le llevó a ver Simbad y la Princesa (The 7th Voyage of Sinbad, Nathan Duran, 1958) a la sala de cine de Livermore. Aquel espectáculo visual realizado por Ray Harryhausen se convirtió en una revelación irresistible, tanto, que acudió al cine a verla de nuevo otras tres veces a lo largo de la siguiente semana.

Randy junto al esquelo original del cíclope de Simbad y la Princesa, al menos con lo que queda de él.
Cook tenía once años cuando realizó su primera animación con arcilla, unas sencillas y pequeñas esferas que se movían e iban transformando su forma. Al tiempo se hizo con un articulado maniquí de artista al que pronto cubrió con arcilla para darle el aspecto de una momia, una momia gigante de hecho. Todas estas prueba le sirvieron más para adquirir conocimientos sobre la técnica que para tratar de contar una historia, no eran más que pura diversión mediante animación stop-motion. A su llegada al instituto, Randy siguió realizando películas de trucajes, pero también empezó a mostrar interés por los dibujos animados así como por escribir en el periódico estudiantil, e incluso por actuar en las obras de teatro que se daban lugar en el centro, en las que trataba de integrar siempre que podía maquillajes cada vez más elaborados.

Se graduó en Castro Valley High School en 1969. Como estudiante desarrolló interés en el arte, pero soñaba con convertirse en actor o cineasta especializado en comedia o fantasía. Se matriculó en producción en la escuela californiana de cine, teatro y televisión UCLA, donde se graduó en 1975 con un film que no dejó a nadie indiferente por su sátira hacia la pomposidad y lo políticamente correctas que se hacían las películas en aquella facultad de cine. A su salida de la escuela, y tras ser recomendado por el director de animación Bob Clampett, quien hubiera sido responsable nada menos que de los Looney Tunes, Randy realizó un programa de entrenamiento en el campo de la animación en Walt Disney Studios, donde estudió bajo la tutela de Eric Larson, además de conseguir meter sus talentosas manos como artista de storyboard para la película Herbie en el Gran Premio de Monte Carlo (Herbie goes to Monte Carlo, Vincent McEveety, 1977).

Por aquello años conoció al gran animador David Allen, quien ya había demostrado su innato talento en películas como When Dinosaurs Ruled the Earth o Flesh Gordon, y por sus similares gustos se convirtieron inmediatamente en buenos amigos. Entre 1975 y 1976 colaboraron en los primeros esbozos de The Primevals, la gran obra inconclusa de Allen, y cuando Cook dejó Disney fue Dave quien le consiguió trabajo en Cascade Pictures.

El primer trabajo profesional de animación en Cascade, junto a David Snipes, fue dar vida a una pelota de tenis para una anuncio de televisión. Randy recuerda que la labor de animación fue tan simple que no pudo siquiera aplicar los principios de la Disney, aquellos creados por los 12 Old Men y que hoy son pieza angular en la animación en cualquiera de sus vertientes. Durante su estancia en Cascade, Cook tuvo contacto con otros grandes artistas, incluido el animador de dibujos animados Tex Avery. A la vez que trabajaba a tiempo completo en Cascade, desarrolló parte del trabajo de animación del largometraje The Crater Lake Monster (William R. Stromberg, 1977) coordinándose con el propio David Allen, este animando de noche y aquel por el día. Por desgracia su trabajo no apareció acreditado en los títulos de la cinta, pero sin embargo esta experiencia le permitió trabajar cerca no solo de Alllen, sino también de Phil Tippett, Jon Berg e incluso Jim Danforth. 

Su siguiente proyecto en el que se vio involucrado fue The Day Time Ended (John 'Bud' Cardos, 1979) para el que realizó el trabajo de dar vida a las estrellas animadas de fuerte tendencia a la destrucción tanto propia como ajena. La animación de los puppets, creados por las manos de Lyle Conway y desarrollada en el David Allen Studio, fue desarrollada por Allen, para las secuencias de un pequeño y fosforescente alien, y Cook para las secuencias de las dos grandes y agresivas bestias, mientras todas las secuencias stop-motion eran supervisadas por Paul Gentry.

Randy animando una épica lucha entre dos alienígenas gigantes. Sin duda, lo mejor de la peli.
Mientras trabajaba en el estudio de Dave se involucró en El rayo destructor del planeta desconocido (Laserblast, Michael Rae, 1978), película de ciencia ficción de bajo presupuesto producida por Charles Band bajo el sello Empire Pictures, en la que un par de alienígenas de escamoso aspecto, muy cercano a tortugas sin caparazón, creaban cierto caos en la Tierra con un rayo de la muerte. El diseño de los aliens corrió a cargo de Allen y Jon Berg, siendo este último el encargado de darles volumen, mientras que la animación recayó casi por completo a la espalda de Randall.

A continuación Cook entró a formar parte del equipo de efectos especiales de Cavernícola (Caveman, Carl Gottlieb, 1981), la comedia prehistórica protagonizada por Ringo Star para la que creó varios de los dinosaurios, incluido el pterodáctilo, para cuya armadura alada utilizó una creada por el mismísimo Willis O’Brien para los test de animación que hizo para Creation, uno de los proyectos que Obie nunca pudo finalizar. Además realizó parte del trabajo de animación: el vuelo del pterodáctilo, las secuencias del tiranosaurio drogado, y unas en las que hacían acto de presencia un triceratops y un braquiosaurio, pero que desgraciadamente fueron eliminadas del montaje final. 

Para el proyecto de bajo presupuesto Q, La Serpiente Voladura (Q, The winged Serpent, Larry Cohen, 1982), Cook diseñó a la criatura alada, manipuló a la marioneta que hacía las veces de la recién nacida cría, y animó junto a Allen a la criatura que da nombre a la cinta y que aterroriza a la población de Nueva York. 

Su siguiente desafío fue La Cosa (The Thing, John Carpenter, 1982), remake del clásico de 1951 dirigido por Christian Nyby. En los créditos finales le encontramos bajo en apartado de Dimensional Animation Effects, aunque de las cinco escenas animación del monstruo alienígena que hizo solo sobrevivieron dos breves planos a la criba final dado que, según Carpenter, las secuencias no encajaban bien con aquellas del monstruo filmadas en imagen real, en las que la criatura es un complejo animatronic.

De nuevo como responsable de la animación dimensional en Cazafantasmas (Ghostbusters, Ivan Reitman, 1984), Randy animó a los Terror Dogs, los perros del infierno que buscan desesperadamente al Maestro de las Llaves, y que aterraban a los espectadores de menor edad por sus cuernos y ojos marcados en sangre. Estas criaturas fueron realizadas por Cook sobre unos esqueletos metálicos creados por Doug Beswick. La animación de Cook brilla con luz propia en esta cinta en la que se ha convertido por derecho propio en una de las mejores de los ochenta. En el mismo año, nuestro protagonista proporcionó movimiento a una sonda espacial y a un grupo de astronautas en el espacio, para 2010, la secuela de la mítica obra de Kubrick.

Randy Cook animando a los Terror Dogs, mientras Jim Aupperle supervisa la iluminación de la escena animada.
En 1987 con La Puerta (The Gate, Tibor Takács), Cook realizaría uno de los trabajos más impresionantes de su carrera. Actuando como supervisor de efectos visuales, realizó perspectivas forzadas, uso de pantalla azul, rotoscopia y animación stop-motion. La estrella de la cinta, el Señor de los Demonios, una bestia creada y diseñada por Randy, de enorme tamaño, seis brazos, dos tentáculos y una cabeza cercana a la de un lagarto, sigue siendo a día de hoy un gran monstruo dado vida mediante la técnica del paso de manivela. Tras el éxito de la cinta, Randy repitió en La Puerta 2 (The Gate II, Tibor Takács, 1990), en la que junto a Steve Archer animó a varios humanos y a otro demonio.

Randall empezó a ganar cierta reputación y era llamado para hacer secuencias animadas de gran calidad para producciones de bajo presupuesto. Así en Lecturas Diabólicas (I, Madman [aka Hardcover], Tibor Takács, 1989), un film bastante desconocido hoy día, Cook realizó el diseño y la animación del Chico Chacal, e incluso interpretó al villano de la historia aplicándose sobre su rostro hasta cuatro horrendos maquillajes distintos. 

En los noventa volvió a los David Allen Studios para echar una mano a su amigo Dave en diferentes escenas de animación. En La Venganza de los Muñecos (Puppet Master III, David DeCoteau, 1993) en una secuencia de animación para dos, en la que un pistolero de seis brazos se gira rápidamente y lanza un lazo a un nazi que intenta atacar a su creador, André Toulon. Para la saga de muñecos diabólicos, también colaboró en Puppet Master IV animando varias de las escenas de los malvados aliens llamados Totems. Sin embargo el trabajo que recuerda con más cariño de esta época es el realizado para los títulos iniciales de la comedia de mafia interpretada por Silverster Stallone y dirigida por John Landis, Oscar, quita las manos (Oscar, 1991). Para este trabajo, Cook, Allen y Justin Kohn animaron en turnos de 8 horas al día a un pequeño muñeco de aspecto italiano, con cierta reminiscencia a los puppetoon de George Pal, que cantaba el Largo al Factotum de la ópera de El Barbero de Sevilla.

Cook animando al pequeño puppet de los créditos iniciales de Oscas, Quita las manos.
Con la llegada de Parque Jurásico (Jurassic Park, Steven Spielberg) en 1993 llegó la hecatombe que todos hoy conocemos para los efectos visuales tradicionales. Con los dinosaurios, la stop-motion integrada en películas de corte fantástico en las que conviven los seres animados fotograma a fotograma con personas de carne y hueso había llegado a su extinción, dejando el testigo a los nuevos y flagrantes avances de la Imagen Generada por Ordenador. Randy ante tal panorama dio un giro a su carrera y pronto se puso a eso de la animación con teclado, ratón y pantalla. Así en Demon in a Bottle (Randall William Cook, 1996) realizó la animación de un demonio al que le incluyó incluso sincronización labial. Un trabajo tosco pero efectivo en cuanto a tiempo invertido y resultado proporcionado, pero que abrió la brecha de la creación de efectos por ordenador incluso en las películas de serie B. Además, gracias a este trabajo, Randy fue reclutado por Peter Jackson para que, desde Weta Digital, se encargará de los efectos visuales de un trilogía de hobbits, enanos, elfos y nazgûls, que le proporcionaría a Randy la triada de Oscars que actualmente decoran su salón.

Randy Cook y Jim Rygiel con sus respectivos Oscars de la Academia por su trabajo en los efectos especiales de El Señor de los Anillos: Las Dos Torres (2003).

1 comentario:

Aguirre-Spfx dijo...

Estupendo artículo sobre este genio llamado Randy Cook!!! Muy pero que muy completo e interesante... poco mas se podría añadir. Tal vez que durante el periodo de colaboración con Boss Films de Richard Edlund y con Steve Johnson, aparte de los maravillosos TerrorDogs de "Ghostbusters", y los astronautas de "2010", también participó en "Poltergeist 2" creando una cabeza de gelatina del niño para cuando le atacan sus propios brackets (!) y ayudando con la Gran Bestia, y en "Noche de Miedo" creó el puppet del murciélago y diseñó o esculpió algunos de los maquillajes como el de la bocaza de la vampira. Sus trabajos mas recientes con Weta (Gollum, King Kong, etc...) son destacables. Parece que su último tabajo fue el Lagarto del último SpiderMan... Muy talentoso el genial Randy!